Estas aqui
Inicio > Recursos > Devocionales > ¡Obedece!

¡Obedece!

obedeceMis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse. Santiago 1:19 NTV.

Hoy vamos a entender tres puntos esenciales para obedecer y ser mejores delante de los ojos de Dios, Santiago nos exhorta en su carta a 3 mandatos para obedecer, pero antes de obedecer hay que entender:

1)Rápidos para escuchar:

Nosotros como hijos de Dios tenemos que estar preparados para escuchar a los demás, muchas veces nuestros amigos, vecinos, familiares van a necesitar hablar con alguien por una situación difícil o para orar por ella misma. Ahí entra nuestro papel como embajadores del Reino, estar presente ante cada necesidad y estar ahí para poder escucha a esa persona y que sienta el apoyo.

2)Lentos para hablar:

Muchas veces antes de hablar tenemos que pensar, analizar y retomar cada detalle de lo que sabemos o de lo que escuchamos, no podemos decir lo que pensamos inmediatamente ya que nos puede traer consecuencias negativas.

Es cierto que todos cometemos muchos errores. Pues, si pudiéramos dominar la lengua, seríamos perfectos, capaces de controlarnos en todo sentido. Santiago 3:2 . Te invito a leer todo Santiago 3.

3)Lentos para enojarse:

El enojo solo trae acciones negativas; nos aparta de Dios, nos aparta de nuestros seres queridos y nos aparta de nosotros mismos. Nos transforma en personas que no somos y podemos reaccionar de manera equivocada sin importar las consecuencias, por ende tenemos que empezar a desarrollar la paz en nuestros corazones.

 Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle». No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados. Efesios 4:26

Estos tres puntos debemos aplicarlos en nuestra vida después de entenderlos, teniendo revelación de parte de Dios,  queremos ser mejores hijos de Dios, tenemos que empezar a vivir como tales, ser buenas personas para que la gente se pueda acercar de una manera tranquila y con confianza para poder hablar con nosotros, una manera de vivir que demuestre que no hablamos todo lo que pensamos, sino que somos sabios a la manera de hablar, y  ademas un carácter amoroso, donde no le da espacio al enojo.

Escrito por Gustavo Campos V.

Gustavo Campos
Gustavo Campos Vargas nace en 1997 en Cartago, Costa Rica. Actualmente es miembro activo y colaborador de la Iglesia Mana sede en Cartago, donde es parte del ministerio musical y juvenil, desarrollando y poniendo al servicio de Dios y las personas, los dones y talentos recibidos. Gustavo tiene una pasión por compartir el amor de Dios a toda su generación.

Leave a Reply

Top
Close