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Perdono a Mis Deudores

Mateo 6:9-13

“Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy, Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”

14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

I. ¿Qué hacer con las personas que repetidamente ofenden?

Mateo 18:21-35

21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mi? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.

100 denarios = 100 días de sueldo laboral, aproximadamente 1/30 parte de un sueldo anual.

10 mil talentos = a un sueldo de 30 millones de días laborales

1175 vidas enteras de trabajo de 70 años cada una.

Mateo 18:32-33

“Siervo malvado, todo aquella deuda te perdoné; porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?”

Mateo 18:34-35

34″Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. 35 “Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.”

Perdonamos intelectualmente – pero nos cuesta perdonar de todo corazón.

II. El espíritu de no perdonar es un espíritu muy juzgador:

A. Una persona que no perdona juzga a los otros según las apariencias sin dar a sus hermanos el beneficio de la duda.

Juan 7:24

No juzguéis según la apariencias, sino juzgad con justo juicio.

B. No juzgue a otros ni a sí mismo prematuramente:

1 Corintios 4:3

Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; y ni aun yo me juzgo a mí mismo.

Siguiendo con 1 Corintios 4:4-5

4 Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor. 5 Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.

C. Jesucristo no juzgaba a los que rechazaban su mensaje:

Juan 12:47-48

47 Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. 48 El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.

D. El que juzga será juzgado por sus propias leyes inflexibles:

Mateo 7:1-5

1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido. 3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí la viga en el ojo tuyo? 5 Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces veras bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.

III. El No Perdonar a los otros Afectará sus Oraciones:

Marcos 11:23-25

23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. 24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

¿Qué dice el versículo que sigue?

25 Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.

IV. Como Recibir Corrección:

Proverbios 12:1

El que ama la instrucción ama la sabiduría; Mas el que aborrece la reprensión es ignorante.

Proverbios 5:11-14

11 Y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, 12 Y digas: (Cómo aborrecí el consejo, Y mi corazón menospreció la reprensión; 13 No oí la voz de los que me instruían, Y a los que me enseñaban no incline mi oído! 14 Casi en todo mal he estado, En medio de la sociedad y de la congregación.

Proverbios 15:31-33

31 El oído que escucha las amonestaciones de la vida, Entre los sabios morará. 32 el que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma; Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento. 33 El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; Y a la honra precede la humildad.

Lucas 6:36-37

36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso. 37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

Conclusión

Colosenses 3:12-13

12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Mateo 5:22-24

22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoja contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. 23 Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24 deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.

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