Estas aqui
Inicio > Recursos > Devocionales > Quitando el peso…

Quitando el peso…

maletapesadaPor lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante. Hebreos 12:1

No podemos negar que en nuestra vida cristiana, no importa cuánto tiempo llevemos en ella, siempre habrá cosas que nos impiden avanzar. Por un lado está el pecado, que en cada uno de nosotros se manifiesta de diferentes maneras. Tu sabes con lo que estás luchando. Estos versículos nos animan a quitar esos pecados, esto implica arrepentirnos, confesarlos y apartarnos de ellos. Pero aunque este es el peso mayor que nos puede impedir correr la carrera, también hay otras cosas que nos impiden correr la carrera con libertad. En nuestra vida hay diferentes cosas que son buenas en sí, pero nos impiden correr la carrera que Dios nos ha dado, sean gustos, deseos, a veces amistades o conocidos, etc. Debemos identificar estos en nuestra vida y “despojarnos” según sea posible de estos. Por ejemplo, si en mi carrera Dios quiere que vaya a otro país para servirle, tengo que dejar de lado las comodidades y privilegios que implica el vivir en tu propio país, dejar amigos, etc. Este es solo un ejemplo, y tu sabes o el Espíritu Santo te mostrará, cuáles son esas cosas buenas en tu vida que te impiden correr con libertad.

Sigue diciendo que debemos correr con perseverancia. Esto es no rendirnos… En nuestra vida cristiana podemos enfrentarnos a bajonazos, estos pueden ser esos momentos que luchamos con nuestro pecado, y como que no logramos “despojarnos” de él, o cuando tal vez otra persona nos hiere o dice algo que nos duele, cuando las circunstancias no se dan, cuando enfrentamos problemas económicos, familiares (rechazo por ser cristiano y seguirlo con toda), etc. Ahí es fácil desanimarnos y tal vez llegar a pensar que no vale la pena la vida cristiana, no vale la pena luchar contra el pecado, nadar contra la corriente y marcar una diferencia. No nos rindamos  a medio camino… el premio no lo ganas a medio camino, para eso toca llegar al final.

Escrito por Rebekka Otremba

Rebekka Otremba
Rebekka Otremba, colombo-alemana, nace en 1983 en Alemania, al año se muda a Colombia, donde ha vivido casi toda su vida. Hija de pastores y misioneros, que ama a los adolescentes y sobre todo a Dios. En el presente es líder de adolescentes y consejera juvenil en Bogotá, Colombia, en su iglesia local. Su pasión es ayudar a los jovenes con sus problemas y que puedan vivir una vida que marca una diferencia y hace un impacto para el reino de Dios.

Leave a Reply

Top
Close